De la tristeza a la indignación
España atraviesa uno de esos momentos en los que la tristeza colectiva da paso, inevitablemente, a la indignación. Esperamos con celeridad que los informes aclaren el origen de los accidentes de Adamuz y de Gelida, que han causado decenas de muertos y heridos, así como un colapso de la circulación de ferrocarriles en el conjunto de España. Lo que sí parece evidente es que los años de abandono, desidia y mala gestión de las infraestructuras esenciales del Estado nos han llevado a la actual situación de deterioro.
A medida que se conocen los detalles, el drama se agrava. Máquinas destinadas a inspeccionar vías férreas permanecen inutilizadas y abandonadas en estaciones, mientras los contratos de mantenimiento se ven rodeados por una inquietante sombra de........© El Confidencial
