El voto y la cruz
Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios (Mateo 22:21). ¿Y las lindes? Ay, las lindes. Monseñor Omella, cardenal de Barcelona, ha dicho que el Papa viene a España para que levantemos la mirada a la cruz. Una obviedad, pues ese es principalmente el trabajo diario de León XIV.
Pero va imponiéndose, al margen de los católicos y también entre ellos, la convicción de que, más allá de la cruz, la visita del Santo Padre es sobre todo un acto profundamente político. Y que, queriendo o no, León XIV impactará en la parcela de lo mundanal, propiedad de los césares.
Seremos invitados a alzar la vista al cielo y a escuchar el Evangelio, ciertamente. Pero ya se ha desatado la batalla para que en esa cruz y en esa palabra veamos también el voto. Lo mismo sucederá en Francia, si se acaba confirmando la visita de Prevost al país vecino en septiembre, fecha en la que se pondrá en marcha el carrusel de precampaña de las elecciones presidenciales galas que se celebrarán en mayo del 2027.
Los vaticanistas ya nos explicarán los intríngulis de la organización y el mensaje que pretende trasladarse con cada palabra y con cada gesto. La fiesta, en este sentido, también ha empezado. El corazón del Raval y una prisión de mujeres en Catalunya, centros de acogida de inmigrantes en Canarias, etc. El pobre, el desvalido, el excluido en el centro de la agenda.
El Papa haciendo lo que se espera de un servidor de la Iglesia que abraza la literalidad del Evangelio. Oraciones multitudinarias........
