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Bienvenido, Mr. Chang

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07.06.2026

En 1953, Berlanga estrenó su magistral película Bienvenido, Mister Marshall. Saltándose la censura, la película describe el momento de mayor pobreza del franquismo. Quince años después de terminar la Guerra Civil, el único proyecto vital de muchos jóvenes para huir de la pobreza era emigrar, así como conseguir favores políticos para geolocalizar las inversiones que venían del amigo americano.

Las inversiones llegaron mucho después y no fueron por beneficencia. Llegaron porque Franco abandonó el sistema autárquico y la planificación, abrazó la economía de mercado, eliminó las trabas para hacer negocios y dio seguridad jurídica a las empresas internacionales para invertir en España. Setenta y cinco años después, es una pena que el genio de Berlanga haya fallecido y no pueda hacer una versión igual de cómica para dejar en evidencia el ridículo de nuestra clase política, de izquierdas y de derechas, en su afán por atraer inversiones chinas.

China es el líder industrial mundial y es la única vez en la historia en que el líder ha sido formado y educado por los líderes anteriores. Las multinacionales americanas y europeas quisieron aprovecharse de los bajos salarios chinos y deslocalizaron masivamente su producción allí. Los chinos exigieron abrir sociedades conjuntas controladas por el Gobierno, producir buena parte de la cadena de valor en China, y no solo la maquila, además de imponer la transferencia tecnológica. Paralelamente, formaron a sus jóvenes ingenieros en las mejores universidades americanas y europeas.

Desde el año 2000, especialmente desde 2015, China ya exporta bienes de alto valor añadido, con tecnología propia que, en muchos casos, es más avanzada que la de sus competidores occidentales. En 2015, Xi Jinping señaló en su plan quinquenal diez sectores clave para apoyar dentro de su política industrial: inteligencia artificial y digitalización, robótica, ingeniería oceánica y construcción naval, trenes, automóvil eléctrico, equipamiento eléctrico, maquinaria agrícola, materiales avanzados y biotecnología.

Han cumplido esos objetivos con éxito y acaban de aprobar un nuevo plan quinquenal para seguir avanzando. Desde el año 2000, la producción industrial en Estados Unidos y Europa está estancada, mientras que en China se ha multiplicado por once veces Hasta 2007, su producción industrial crecía cerca del 20 % anual y se duplicaba cada tres años; ahora crece alrededor del 6 %, pero sobre una base que ya representa un tercio de la producción industrial mundial, más que toda la de Estados Unidos y Europa........

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