¿Qué necesitamos saber los ciudadanos en esta campaña electoral, en clave económica?
Hasta 2019, el CIS preguntaba a los españoles su preocupación por la política con una pregunta genérica. Antes de la moción de censura de 2018, solo el 9% de los españoles consideraba que la política era el principal problema y, en 2019, repuntó hasta el 52%. Tezanos decidió manipular la serie histórica y hacer tres preguntas similares y consiguió que dejáramos de hablar de eso y habláramos de la vivienda como principal preocupación. Pero, si sumas las tres preguntas, el 42% de los españoles sigue considerando la política y los partidos políticos como el principal problema del país, seguido de la vivienda, con el 37,5%.
La crisis política e institucional comenzó en la crisis económica de 2008, pero continúa y estamos en el peor momento de desconfianza de los ciudadanos en la clase política para resolver sus problemas. En la crisis del petróleo de los años setenta, el economista americano Arthur Okun publicó el índice de miseria, que era la suma de la tasa de paro y de inflación. Ahora volvemos a estar en una crisis energética y la inflación ha subido, pero no tanto como en los años setenta. Sin embargo, en España tenemos dos problemas nuevos: la crisis de la vivienda y la precariedad salarial y ayudan a explicar el descontento y la crisis política e institucional en la que nos encontramos.
En el IPC, el precio de la vivienda es un indicador sintético que hace muchos años que no refleja la realidad de la cesta de la compra de muchos españoles. La realidad es que los jóvenes o inmigrantes que tienen que acceder a su primera vivienda y los que vivimos de alquiler hemos sufrido una inflación brutal en la última legislatura y nuestro índice de miseria ha empeorado significativamente. Si a eso le sumas que cada año el salario más frecuente cae y ya es el salario mínimo, el índice de miseria de la mitad de los españoles que cobran menos del salario mediano y que no tienen vivienda en........
