¿Qué aporta el deporte a la economía española?
Diversos estudios aportan evidencias de la contribución del deporte al PIB y al empleo de la economía española, pero ahora la Fundación Ramón Areces, en colaboración con el Ivie, han profundizado mucho más en el análisis para cuantificar hasta qué punto es un sector clave en el crecimiento del país. Y los resultados muestran claramente que el deporte no es solo salud, sino que también es fuente de creación de riqueza.
Varias son las novedades que aporta el informe recién difundido. En primer lugar, utiliza una delimitación lo más amplia posible del sector deportivo, abarcando sectores cuyo 100% de actividad es la producción de bienes y servicios deportivos, junto a otros muchos que producen, al mismo tiempo, actividad deportiva y no deportiva.
Además, ofrece estimaciones desagregadas para cada agente productor de deporte (sector privado con fines de lucro, distinguiendo a su vez entre sociedades, personas físicas, medios de comunicación y turismo deportivo), instituciones privadas sin fines lucrativos IPSFL (federaciones deportivas, ligas profesionales, comités deportivos y clubes deportivos), sector público y educación deportiva (tanto universitaria como no universitaria). Por último, cuantifica tanto la aportación directa de los sectores que producen deporte, como el impacto económico total del gasto que realizan esos sectores en el resto de la economía.
Valor del sector del deporte: aportación directa
Los resultados del informe cuantifican en 18.832 millones de euros la aportación directa del deporte al valor añadido bruto (VAB) de España, con datos de 2023, lo que representa un 1,4% del total nacional. El 68,1% de ese VAB lo genera el sector privado con ánimo de lucro, destacando el gran peso que tienen las sociedades deportivas, con 10.902,1 millones de euros (57,9% del VAB total deportivo) y el turismo deportivo, con 1.521,3 millones de euros (8,1%).
Los agentes que producen educación deportiva son el segundo que más contribuye al VAB deportivo, con una aportación de 2.488,8 millones de euros (13,2% del total), muy concentrado en la educación deportiva no universitaria (en educación primaria, ESO, bachillerato y ciclos de formación profesional se imparte docencia en materias deportivas, por parte de profesores a los que hay que remunerar).
Por su parte, las instituciones privadas sin fines lucrativos (IPSF) generan 2.047,8 millones de VAB, muy concentrados en los grandes clubes deportivos.
El VAB que genera el sector público deportivo se estima en 1.465,3 millones de euros (7,8% del total), un cifra que, en gran parte, proviene de las entidades locales (ayuntamientos), ya que es la administración pública con más competencias en materia deportiva.
En el caso de empleo, los agentes productores de deporte generan 244.176 empleos en equivalencia a tiempo completo (ETC), lo que supone el 1,2% del empleo total de la economía española.
Por sectores, el 73% del empleo deportivo lo genera el sector privado con fines lucrativos, nuevamente muy concentrado en las sociedades (60,1%) y en el turismo deportivo (8,6%). La educación deportiva aporta el 17,1%, seguida del sector público (8,5%). Las IPSFL aportan únicamente el 1,4% del empleo total del sector deportivo.
Para que los sectores que producen bienes y servicios deportivos puedan realizar su actividad, necesitan comprar inputs a otras ramas de actividad (y estas ramas a su vez compran inputs a sus proveedores, y así sucesivamente a lo largo de la cadena de producción, lo que genera impactos indirectos en la economía). Una parte importante de las rentas directas e indirectas generadas se destina a consumir, por lo que otras empresas tendrán que aumentar su producción, sus rentas y su empleo, generando impactos inducidos adicionales. La suma del impacto directo, indirecto e inducido es el impacto total del deporte.
Impacto económico total del sector deportivo
Ese impacto total se estima en 44.839 millones de euros y en 635.757 empleos ETC. En el primer caso, supone el 3,3% del VAB total de España, mientras que en el segundo aporta el 3,2% del empleo total. De esta forma, si comparamos el impacto directo con el total, obtenemos un importante efecto tractor del sector deportivo. Así, por cada euro de aportación directa de VAB, ese sector que produce deporte genera 1,38 euros adicionales en el conjunto de la economía; y por cada puesto de trabajo directo en el sector, se generan 1,6 empleos más en la economía.
La distribución del impacto total del VAB por agentes productores de bienes y servicios deportivos muestra la importancia que tiene el sector privado con ánimo de lucro, ya que genera el 67,4% del total. Le sigue en importancia las IPSFL (13,5%), la educación deportiva (11%) y el sector público (8,1%). Esta distribución también es similar a la que se obtiene en términos de empleo.
La riqueza del análisis realizado permite identificar las ramas de actividad más beneficiadas por el deporte en España. En términos de generación de rentas (VAB), el 82,7% se concentra en el sector de los servicios, seguido de las manufacturas (7,5%). Dentro del sector servicios, son las actividades inmobiliarias, la hostelería y el comercio las actividades más beneficiadas. No hay que olvidar que una parte muy importante de las rentas que genera el deporte (estamos hablando de salarios y beneficios) se destina a consumir; de ahí la importancia que adquieren en la cesta de la compra ramas como las mencionadas.
En resumen, el lector interesado en la dimensión económica del deporte encontrará en este estudio un análisis muy detallado de lo que el deporte aporta a la economía española en términos de renta y empleo (tanto la aportación directa como el impacto total), delimitando las ramas que producen deporte, cuantificando la aportación de los distintos agentes institucionales que generan renta y empleo, e identificando los sectores que más se benefician de los impactos del deporte.
*Joaquín Maudos es director adjunto del Ivie y catedrático de Economía de la Universidad de Valencia
