El pulso con Junqueras y el dilema de Rufián
*En los primeros compases del procés, Oriol Junqueras decía que "hay muchos compatriotas a quienes los ojos no se les llenan de lágrimas cuando hablamos de la batalla de Almansa o 1714". Y como para lograr una mayoría independentista era necesario su voto, fichó a Gabriel Rufián, quien, una década después, es el político preferido por los votantes a la izquierda del PSOE en toda España.
Consciente de su popularidad, Rufián ha colocado en el centro del debate político que la izquierda tiene la "responsabilidad histórica" de intentar evitar una mayoría absoluta de PP y Vox y que, para conseguirlo, debe coordinarse provincia a provincia. Alguna encuesta augura que habría partido, la prensa afín le alienta y líderes necesarios manifiestan estar abiertos a la idea. Solo le falta ERC. En un acto con Irene Montero en Barcelona, su voz sufrió una inflexión cuando suplicó: "Yo le pido a mi partido que lidere esto". Pero su presidente, impasible, respondió: "Fui a la cárcel por Cataluña, no para que Ada Colau fuera diputada en una lista de ERC", una respuesta que la exalcaldesa ha calificado como "un poco de mansplaining".
¿Por qué? ¿Qué explica la cerrazón de Junqueras a la vía Rufián? A priori, se podría pensar que la apoyaría sin reservas, puesto que dice compartir su propósito y, como mitómano de la República que es, que le resultaría atractivo participar en el remake del Front d'Esquerres/Frente Popular de 1936. Sin embargo, Junqueras se opone a ella porque, como se intentará demostrar a continuación, el discurso que ahora hace Rufián y las prioridades políticas de los potenciales socios son una enmienda a la totalidad del argumentario que ERC utiliza para vender la independencia.
Es un lugar común decir que Rufián ha evolucionado en las formas, pero su verdadero cambio ha sido en el fondo. Tal como él mismo ha admitido recientemente: “Ha habido un discurso independentista que en un momento dado quizá era excluyente, incluso ofensivo para con el resto; se aprendió de eso y gente como yo estamos diciendo cosas más positivas”. Y así ha sido. Rufián ha cambiado radicalmente de discurso hasta el punto de desacreditar por completo el argumentario que él mismo ayudó a divulgar.
El nuevo discurso de Rufián
Rufián ha pasado de ilustrar el lema España nos roba con brillantez en pleno procés, por ejemplo cuando dijo “nosotros pagamos la beca comedor de mis primos de Jaén y a mí no me pagan la de mi hijo”, a asegurar que “España nos roba es el peor eslogan de la historia de los eslóganes, es nefasto y es falaz” en la investidura de Pedro Sánchez de 2020.
De igual modo, en la noche de las elecciones generales de 2016, Rufián dijo que "el Estado español es irreformable" y recientemente, el día en que se ofreció para liderar la coordinación de la izquierda en toda España en el Club Siglo XXI, dijo: "España es irreformable es una frase tremendamente reaccionaria que se dice mucho en Cataluña".
El Rufián del postprocés ha intentado distanciarse del Rufián del procés y ha dicho que el España nos roba fue algo "que alguien dijo hace años, pero que solo defiende un sector minoritario del independentismo". No obstante, en realidad es un lema que fue y sigue siendo difundido a conciencia por su partido, tal como ha reivindicado su admirado Joan Tardà en un libro que publicó en 2021: "A finales del siglo XX resultaba prioritario alcanzar el poder político suficiente para afrontar el reto de hacer el país económicamente viable, un objetivo imposible sin poner fin a la desinversión estatal permanente y al expolio fiscal; una necesidad que CiU había ido ignorando y que Esquerra Republicana fue capaz de galvanizar con consignas impactantes como España nos roba".
ERC mantiene el discurso de siempre
Rufián cree ahora que España nos roba y España es irreformable son consignas contraproducentes para su proyecto, pero son los pilares con los que Junqueras ha construido su relato de nosotros contra ellos característico de todo nacionalismo. Veamos un par de ejemplos.
El primero es un spot publicitario de ERC de cuando Junqueras era alcalde de Sant Vicenç dels Horts. En una mezcla de catalán y castellano, oímos a un residente del municipio que se presenta como nacido en Extremadura diciendo: "Los inmigrantes han de decidir, tenemos que decidir en un momento u otro de nuestra vida si preferimos la tierra de nuestros padres o la tierra de nuestros hijos. Y la tierra que pisamos, que trapichamos, el que no quiere la tierra que pisa no se quiere ni él. (…) El Estat es un calaix de sabates, es una caja........
