Ortega y el hantavirus
Como si alguien en nuestra redacción tuviera poderes premonitorios, esta misma semana apareció en este periódico una pieza sin firma dedicada a una frase luminosa de Ortega y Gasset en La rebelión de las masas: "El pasado no nos dirá lo que debemos hacer, pero sí lo que debemos evitar". Ojalá los políticos españoles tuvieran esa frase bien visible sobre sus mesas de trabajo (claro que, además, deberían leer historia de España, lo que es poco frecuente).
Seguro que el anónimo redactor de la pieza no pensaba en el hantavirus, pero a mí me ha servido para ligar ambas cosas. Si no tuviéramos en la memoria reciente la pandemia del covid-19, nuestra actitud ante la situación presente sería distinta: más serena, menos recelosa y, sobre todo, menos histérica. Pero el recuerdo de la esperpéntica gestión política de aquella crisis, la reiteración de ciertas declaraciones imprudentes en su fase inicial y la reaparición de rostros y voces malditas para siempre en la conciencia colectiva provocan una alarma inevitable y, ojalá, exagerada.
Los hechos conocidos son claros. En un gran crucero de recreo aparecen varios casos de un extraño virus infeccioso del que se sabe poco, pero que se considera grave. La embarcación está en medio del océano, próxima a la costa africana y repleta de pasajeros, algunos de los cuales podrían estar infectados y otros ya desembarcaron y podrían estar esparciendo el virus. ¿Qué hacer?
La Organización Mundial de la Salud estudia el caso y decide que lo más razonable es que el navío se dirija al país próximo que posee las mejores condiciones materiales para recibirlo y manejar eficientemente la crisis y, una vez allí, se organice el desembarco de los........
