La cruzada de Gabriel Rufián y el toreo de salón
Antes ya lo intentaron por la derecha Cambó y Roca (principios y finales del siglo XX), pero desde el catalanismo autonomista que estaba a setas y rolex. O sea, en la política catalana y la española al mismo tiempo. Lo que ahora intenta Gabriel Rufián por la izquierda es parecido, pero desde el independentismo. No es lo mismo, claro.
El recelo está garantizado ante la posibilidad de que un partido antiespañol quiera incluir en la política nacional. Y esa es la clave de que lo que no puede ser no puede ser y además es imposible, como diría aquel torero sentencioso.
De manera que lo de Montero (Podemos) y Rufián (ERC) del otro día en Barcelona cursa en circuitos políticos y mediáticos como lo del 18 de febrero de Rufián y Delgado (Más Madrid) en la sala Galileo de la capital de España.
Palos de ciego de........
