¡Lorca vive y usted no se ha enterado!
Si sólo es escritor el que vive de ello, poeta es cualquiera. Nadie vive de la poesía salvo las viudas y los herederos. Poesía es escribir poco, ir al bar a recitar y volver a casa con algunos números de teléfono. Hay mucho rijo en el estro poético. Antes de Tinder, estaban los versos, la rima consonante y los cuadernos con anillas, y funcionaban parecido. El poeta se "autopercibe" poeta, pero la vida sólo ve a un señor que todavía no paga impuestos. La Agencia Tributaria acaba con muchos poetas, y eso es lo mejor que podemos decir de la Agencia Tributaria.
El que consigue llegar a los cuarenta escribiendo poesía se llama a sí mismo "el poeta", habla en tercera persona, como los futbolistas o María Jesús Montero, se gusta, se vende, es rico de familia (Brines, Gil de Biedma; más o menos todos) o funcionario. Había un poeta (Vicente Gallego) que pesaba la basura, quiere decirse que ese era su trabajo, pesar camiones de residuos urbanos, y eso era algo que daba esperanzas a la poesía, porque entraba en ella todo el sabor de los lunes por la mañana.
Nos caen mal los poetas porque son, casi siempre, amén de señoritos, mezquinos. No tienen lectores, así que sólo les queda el prestigio. O sea, ganar un premio en Melilla o en Burgos. Los premios en Melilla o en Burgos se ganan todos seguidos, y el poeta premiado lo es siempre en andana, todo el rato, cada poemario que tiene le dan un premio. Esto quiere decir que, si el cine español está subvencionado, la poesía española ni te imaginas.
Ahora ha salido en Cátedra una antología de poetas españoles del siglo XXI, de la que........
