“Lo que debió ser triunfo pasó a ser catástrofe. Y un mal augurio para nuestro futuro”.
Rápidamente, el gobierno presentó a los supuestos autores de la matanza. Lamentablemente, las cosas no le salieron bien.
Los detenidos no se parecen en nada a los peligrosos delincuentes. Las imágenes propaladas permiten ver el porte y la estatura de los asesinos.
El gobierno anunció su éxito de manera precipitada. El ministro de Defensa, Rafael Belaunde, viajó a Trujillo. En el momento de máxima tensión sobre la seguridad ciudadana, el ministro del Interior no estaba.
Un ministro del Interior ausente, y un ministro de Defensa que hacía las veces de policía. Como tal, interrogó a uno o más de los capturados.
La presidenta Keiko Fujimori declaró que Belaunde no hizo ningún interrogatorio. Todos vimos........
