¿Y si ganamos?
3 y 4
3 y 4
0 y 2
0 y 2
1 y 8
1 y 8
5 y 7
5 y 7
no
no
no
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6 y 9
6 y 9
Por Juliana Velásquez Rodríguez - opinion@elcolombiano.com.co
Las democracias no siempre se quiebran de golpe; se erosionan con populismo y manipulación; muchas veces, se desgastan lentamente entre la indiferencia, la resignación y malas decisiones colectivas. Colombia llega a este año electoral con señales claras de fatiga institucional, desconfianza ciudadana y una peligrosa normalización de los excesos del poder.
Durante años hemos cometido el mismo error: reducir la democracia a la elección presidencial. Concentramos toda la atención, la emoción y la responsabilidad en una sola persona, como si el destino del país dependiera únicamente de quien llegue a la Casa de Nariño. Mientras tanto, elegimos al Congreso casi en silencio, sin debate público, sin escrutinio riguroso y sin entender lo que realmente está en juego. Ese error nos ha salido caro.
Vale la pena decirlo sin rodeos: la elección más importante de 2026 no empieza en mayo. Desde el 8 de marzo, día en que........
