“‘La bordadora’ quiere acercar al lector cómo era la vida cotidiana, el día a día, en un palacio de finales del siglo XV”
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Consuelo Sanz de Bremond, licenciada en Ciencias Biológicas y escritora
“No concibo que un creador esté de espaldas al mundo y a la sociedad”
“A la Inteligencia Artificial le puedes enseñar a reconocer la forma de escribir de un determinado autor”
“El gran legado de Don Juan Carlos es la Constitución de 1978”
—¿Qué mito sobre la higiene en la Edad Media le indigna más?
—Sin duda uno atribuido a un personaje muy vinculado con Segovia, me refiero al bulo sobre la falta de higiene de la reina Isabel la Católica. Se dice que prometió no cambiarse de camisa hasta la Toma de Granada, e incluso que dijo que solo se bañó dos veces en toda su vida. Hace poco llegué a leer en un diario digital un artículo, publicado hace pocos meses, que la reina no se bañó por miedo al agua, porque médicos aconsejaban no hacerlo ya que abría los poros de la piel y facilitaba la entrada de enfermedades, y porque la Iglesia los asociaba a la sensualidad, la lujuria y al pecado, y, claro, como ella era muy religiosa y austera, pues nada de baños. Todo esto son ridiculices, primero porque no hay datos, ni crónicas, ni escritos de época que demuestren que la reina lo dijo; en cambio, sí tenemos los que escribió el cronista Hernando del Pulgar, quien nos dice que era una mujer «muy ceremoniosa en los vestidos y en los arreos, y en sus estrados y asientos, y en el servicio de su persona», lo que nos indica que era una mujer preocupada por su aspecto. En cuanto al tema médicos, estos aconsejaban asearse y bañarse con cierta regularidad; lo que realmente aconsejaban para evitar determinadas enfermedades era bañarse con agua muy caliente o los baños de vapor. Desconocemos si la reina castellana se bañaba o no, son datos que los cronistas no nos cuentan, pero, por lógica, debemos pensar que cuidaba con esmero su aseo personal. En los libros de cuentas aparecen productos para el cuidado del cuerpo, cosméticos y perfumes.
—¿Por qué creemos que los hábitos de limpieza de Roma y de los musulmanes eran muy diferentes a los de los cristianos?
—Esto viene de lejos, ya desde la Ilustración, y se amplifica más aún en el siglo XIX, fueron los grandes impulsores de la leyenda negra que rodea a la Edad Media. También hay que echar la culpa a los colegios y las universidades que enseñaban, y siguen enseñando, estos bulos. Hay que añadir que las películas, las series y las novelas han contribuido a ello.
Se tiene la idea de que los musulmanes y los judíos, al tener la obligación por motivos religiosos de realizar rituales higiénicos, eran mucho más limpios que los cristianos. Esto, y la existencia de los ascetas más rigurosos que despreciaban todo lo material, incluyendo la higiene, ha llevado a la creencia, completamente errónea, de que los cristianos no se lavaban, que despreciaban el cuidado del cuerpo.
Sabemos que los cristianos tuvieron sus........
