Cuando no hay vuelta de hoja
Cuando no hay vuelta de hoja
Admirado David San Juan
Artesanía, Cabañas de Polendos
Calle de los Desamparados
Puede que no lo crea quien leyere, más, existen situaciones que tras ser expuestas por interlocutor válido -o no-, te dice para finalizar, ‘y esto no tiene vuelta de hoja (1)’. Lo que lleva a tal ‘acongoje’ que estas deseando encontrar una coma de apoyo para rebatir y salir del mirando a Miranda, que es donde te encuentras.
Por lo expuesto, puede que algunas de las ‘quisicosas’ que se cuentan de aquí ‘pa’ bajo, tengan algo que ver -por más que lo sean de ‘refilón’-, con lo de la vuelta de hoja. Pero ello queda ‘a cargo’ de quien lo lea. Pues, si no lo lee…
Relaciones ‘tortuosas’
El primer arquitecto municipal ‘serio’ que tuvo el Ayuntamiento de la Ciudad fue el guipuzcoano, de Cestona, Juan José de Alzaga e Ybarzabal, titulado por la Academia de San Fernando y buen conocedor de su trabajo. Lógico, pues, que llegara con la idea de mantener una relación contractual normal: ‘yo presto un servicio -trabajo-, y tú -empresa-, me pagas lo convenido’. Se deja constancia que el sueldo pactado era de 88 reales. Esa es la teoría. En la práctica el señor Alzaga tuvo serios problemas para que la Ciudad le pagara en tiempo y forma. Lean. Entre los años 1830 a 1833 se pasó, día sí,........
