Luces y sombras de la encíclica papal sobre la inteligencia artificial
Lo primero que hay que decir sobre Magnifica Humanitas, la encíclica del papa León XIV sobre la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, es que cumple con los parámetros de lo que Habermas ha llamado la deliberación democrática. Es decir, responde al compromiso de los colectivos humanos de asistir a la reflexión común sobre las preocupaciones más graves de la sociedad de nuestro tiempo, haciéndolo, como es lógico, desde su propia perspectiva.
Como dice la encíclica en su primer párrafo, “cada generación recibe como herencia la tarea de dar forma a su propio tiempo: hacer madurar la historia como un lugar donde se proteja la dignidad de cada persona, se promueva la justicia y se haga posible la fraternidad. Pero en cada época se cierne el riesgo de construir un mundo inhumano y más injusto”. Por eso, cada colectividad, en este caso los cristianos, tienen que alzar la voz “allí donde la humanidad corre el peligro de perder su rostro”.
Como consecuencia de ello, León XIV ha emitido un texto compuesto de cinco capítulos donde alerta de los nuevos peligros que entraña........
