Historias de viviendas
Cristina Vallejo
14/06/2026 a las 00:32h.Cada semana golpea una dura historia sobre la manera en que la situación del mercado inmobiliario golpea a su vez vidas individuales y de familias ... enteras. Esta semana nos llegaba el testimonio de Soledad Troncoso, que ha tenido que salir de la casa en la que llevaba viviendo de alquiler los últimos 18 años con su madre de 95 años, su hermano y su hijo pendiente de que le valoren su grado de dependencia. El propietario del piso que han pagado religiosamente mes a mes lo necesitaba para sí mismo. Pero a la familia, con los 1.800 euros que juntan de ingresos entre lo que la propia Soledad cobra por su trabajo y la pensión de su madre, nadie le alquila nada. Les requieren que tengan ingresos suficientes para que el pago del alquiler no se les lleve más de un tercio de éstos. Así que han concluido que con recursos por debajo de los 3.000 euros mensuales no hay quien alquile en Málaga. La realidad a veces supera la ficción y resulta que la familia ha sido adjudicataria de una VPO: fue un sorteo realizado en octubre pero cuyo resultado ellos sólo acaban de conocer ahora. Final feliz con un pellizco de amargura para ese hogar, porque en principio no se le había asignado ninguna alternativa habitacional para el mientras tanto entre el desahucio del pasado jueves y la entrega de su vivienda en alquiler en condiciones especiales el próximo otoño. Pero al final parece que sí, que están en un hostal hasta que puedan estrenar su nuevo hogar.
Pocas cosas más tristes se pueden imaginar que asistir a un desahucio. El de Josefa, de 43 años, en el barrio de las Flores, en febrero de 2025, fue especialmente conmovedor. No sólo por saber que tenía tres hijos. Ni porque tuviera que emprender un viaje hasta Loja, en Granada, con una furgoneta alquilada con recursos de Con Málaga. Sobre todo porque quienes se reunieron a las puertas de ese bloque (vecinos, políticos, activistas antidesahucios y periodistas) asistieron en vivo y en directo a cómo se deshace una vida: cuando se conoció que el desalojo se ejecutaba sí o sí, unos cuantos de los congregados arrimaron el hombro para bajar los enseres de la familia y llenar la furgoneta.........
