También vale llorar
Johana Caicedo Sinisterra
Hemos vivido momentos difíciles, pero este es uno de los más dolorosos. El terremoto que afectó a cinco departamentos no solo estremeció la tierra: sacudió familias, comunidades y la tranquilidad del país.
Lamento las vidas perdidas. Ninguna palabra alcanza para aliviar la ausencia de quienes ya no regresarán.
A sus familias les envío un abrazo solidario y oro para que encuentren fortaleza en medio de un dolor que no admite explicaciones.
Solemos decirnos que debemos ser fuertes, levantarnos y seguir adelante. Es necesario darnos........
