Cierre de filas
El bipartidismo, cada uno por su lado, abraza la fe interna en una estrategia, de cara a la galería, para hacer ver a los ciudadanos que ellos son los verdaderamente importantes el 17 de mayo
Hay momentos en los que, como en todas las familias, es necesario que afloren los sentimientos, salga a la luz lo que cada uno tiene en su interior y exploten, como en el proceso de floración, las semillas de una siembra en la que, como en botica, hay de todo. Los partidos políticos, formados por personas de carne y hueso, también tienen sus particulares momentos de descarga, que suelen producirse en los prolegómenos de citas importantes, aquellas que ponen a cada uno en el lugar que les corresponde o, en cualquier caso, en el que las circunstancias requieren. Algo parecido ocurre, ahora, con unas elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina en las que la limpieza profunda obliga, como en cualquier casa, a sacar los trastos a la calle para meterlos impolutos. Lo importante es que, después del arreglo, todo quede como la patena y luzca la mejor imagen, que no es otra que la que los ciudadanos merecen cuando depositan su voto, en forma de confianza, en una urna.
Lo que ocurre es que hay formas y formas y, a la postre, las crónicas recogen lo que dicen unos y otros en esos tiros y aflojas que demuestran que no todo lo que reluce es oro y que, cuando hay sillones en juego, aumenta el nerviosismo entre quienes se juegan su presente y su futuro. La confección de las candidaturas en Jaén, con independencia del........
