Por fin podría ser útil la jerga corporativa
Hace poco, el gigante tecnológico chino Huawei anunció que estaba “construyendo un lago de datos de inteligencia artificial (IA) para derribar los silos de información” y crear “una coordinación fluida entre modelos en línea estables e iteraciones ágiles fuera de línea”. Sea lo que sea que eso signifique.
Antes de eso, la plataforma de intercambio de criptomonedas HTX comunicó la noticia, igualmente desconcertante, de que había “fortalecido su foso de seguridad mientras aprovechaba una aguda visión del mercado y una ejecución rápida para captar sistemáticamente rendimientos alfa”.
Y un alto ejecutivo del grupo de ingeniería de IA Nagarro afirmó que sus clientes buscaban “socios estratégicos que puedan ayudarlos a reimaginar su tejido de decisiones operativas”.
Fosos, lagos, tejidos. La cantidad de jerga corporativa vacía y absurda parece inagotable, por más que se ridiculice, desprecie y denuncie en general. Por eso resulta grato ver que alguien ha encontrado por fin una utilidad para ella.
Algún día, las empresas podrían utilizarla para decidir a quién contratar y a quién ascender.
Resulta que medir el grado de receptividad de una persona a la jerga empresarial podría ayudar a las empresas a decidir qué empleados deben........
