El petróleo: alivio fiscal, no cheque en blanco
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF) advirtió que cumplir la regla fiscal exige un ajuste cercano a $46 billones. Casi al mismo tiempo, la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP) estimó que si el Brent se mantiene en promedio en US$110, la Nación podría recibir hasta $45 billones adicionales por cuenta del petróleo. Las dos cifras casi se cruzan, y ahí está la paradoja colombiana de 2026: en medio de una crisis fiscal evidente, una guerra lejana podría darle al gobierno de Gustavo Petro el respiro que la reforma tributaria, en manos del ministro Germán Ávila, no le pudo entregar.
El alza del Brent se traduce, en la práctica, en más renta petrolera, más regalías y mejores dividendos de Ecopetrol para la Nación. Cuando el barril sube, el Estado recibe más. Algunos cálculos sectoriales sugieren que esa entrada extraordinaria podría incluso superar lo que el Gobierno esperaba recaudar con sus reformas frustradas.
Hasta ahí, lo bueno. Ningún choque petrolero corrige la rigidez del gasto ni reduce por sí solo el servicio de la deuda. Le da oxígeno a la caja. Nada más. Si esos recursos se gastan como si fueran permanentes, vamos a repetir un libreto que Colombia conoce de memoria.
La historia es clara.........
