Las azucenas
27 de febrero 2026 - 03:07
En Argel, en cierta ocasión, eché una tarde en un antiguo convento franciscano, que ahora alberga una institución española. (En Sevilla hay iglesias que fueron mezquitas y en Argel hay mezquitas y sedes oficiales que fueron iglesias). Me arrellané con mi racimo de dátiles en la sala capitular y me entretuve mirando la luz, que iba alumbrando una a una, como viñetas de un cómic, las vidrieras. En la primera cristalera estaba representada en vivos colores la Anunciación. “Alégrate, María”, exclama el bello arcángel con una mano al cielo y, en la otra, una enhiesta azucena. La Virgen y yo misma mirábamos, alegradas, aquel tallo. El........
