Mendigo con perro
08 de agosto 2026 - 03:07
El mendigo –palabra más cruda y rotunda que sintecho, recomendada por el vocabulario solidario– dormía sobre un sucio revoltijo de mantas, encogido sobre sí mismo, abrazado a un perro también dormido que apoyaba con confiada ternura la cabeza sobre su brazo. Solo se tenían el uno al otro. Pasábamos a su lado como si no estuviera allí, en una de las transitadas calles comerciales del centro. Estamos acostumbrados a pasar ante ellos sin conmovernos. Quizás con una compasión volátil. En los cuadros, y sobre todo en las películas, los mendigos nos emocionan mucho más que en las calles. El niño despiojándose de Murillo. El mendigo ciego con un perro de Goya. Charlot junto a su perro o durmiendo........
