"Van a ponernos al borde de un ataque de nervios y Osasunbidea no tiene profesionales para atender las angustias que ellos mismos inducen"
Cuentan que ahora la salud de los navarros viaja en el móvil. Un clic en Estonia, una contraseña en Roma, y el historial médico se despliega en la pantalla como una confesión involuntaria. A esta fragilidad de entregarnos al algoritmo la llaman progreso.
Es curioso. En una de las sociedades más envejecidas del mundo, hemos decidido que el acceso a la vida dependa de una destreza técnica que no es universal. Proclamamos la digitalización como dogma y obligamos a........
