"En el estreno de la Constitución, la lista de Bañón (UCD) fue la más votada en Pamplona y Balduz ganó la alcaldía"
Han pasado 47 años, que es mucho tiempo, pero tampoco tanto. El caso es que aquella primavera electoral de 1979 se presentaba en Pamplona en sesión de estreno, como las películas nuevas en las carteleras cinematográficas de entonces. El 3 de abril, los ayuntamientos estrenaban en las urnas la Constitución de 1978, con su reforma política y su revolución legislativa. Los concejales, todos los concejales, serían elegidos por los vecinos “mediante sufragio universal igual, libre, directo y secreto”, porque todos los ciudadanos eran iguales ante la ley, sin discriminación alguna. La mujer, cinco mujeres, entraron en la Corporación. Y también por primera vez, una mujer, Elisa Chacartegui, disparó el chupinazo dos años después. Novedades de un futuro que ya había llegado. Lo que desgraciadamente venía de atrás y permanecía era el terrorismo, que ETA recrudeció contra la democracia. La llamada “sopa de letras” de partidos, grupos y asociaciones, y las pegatinas inundándolo todo, marcaban la temperatura electoral. La campaña se anunciaba también en sesión de estreno. La rica herencia municipalista dejada en Pamplona por los llamados “concejales sociales” elevaba el interés de la ciudad. Finalmente, entrarían en la Casa Consistorial cinco listas: UCD, HB, PSOE, UPN y PNV. En plena campaña, la encuesta callejera de los coros extremistas -“ucede, te vamos a joder”- apostaba directamente contra una. Pues, eso.
Ganó la lista de Unión de Centro Democrático liderada por Alfonso Bañón Seijas, ingeniero de montes, que hizo un alto laboral en la empresa privada para entrar en política con su perfil democristiano. El candidato centrista hablaba de concordia y colaboración consistorial para que Pamplona fuera el orgullo de todos. Alfonso Bañón, que murió el pasado 19 de marzo, recordaría siempre aquel paréntesis político abierto en su vida como un servicio ciudadano. Uno más, según se ha recordado en estas páginas. Bueno, la de UCD fue la lista más votada, pero la alcaldía la ganó Julián Balduz con el PSOE, gracias a los ediles de HB, en una sorprendente votación plenaria que desató luego las furias batasunas contra los socialistas. Sorprendente sería también el itinerario de UCD. Nunca es fácil una ruta política y menos para un partido de encuentro entre distintos, aunque no fueran distantes. ¿Recuerdan el verbo de la coral de campaña? Pues “en qué momento se jodió el Perú”, el célebre pasaje literario de Vargas Llosa, podría aplicarse al principio del fin de UCD, que pasó del triunfo a la desaparición, entre un par de citas electorales por las que transitó aquella fuerza relevante de la Transición. El grupo pamplonés se fue desorientando a fuego lento, pero sin parar. Bañón estuvo pocos meses. Pasó al Congreso, donde le pillaría el intento del Golpe. No había entrado en UCD para hacer carrera política y regresaría a su puesto laboral. Cubrió el mejor itinerario de ida y vuelta para un cargo político.
José Miguel Iriberri. Periodista
