Celestial
Samanta Harvey escribe en su libro “Orbital” las sensaciones de seis astronautas que se encuentran en una misión rutinaria de la Estación Espacial Internacional. Destacan dos características muy particulares: el discurrir de los pensamientos de los personajes y la descripción detallada de nuestro querido planeta en términos geográficos, naturales y espaciales. “Al cabo de una semana más o menos de maravillarse con las ciudades, los sentidos empiezan a cobrar amplitud y profundidad, y es la Tierra bajo la luz del día lo que les llena de amor. La sencillez, libre de humanidad, de la tierra y el mar. La manera en que el planeta parece respirar, un animal en sí y para sí”. De la inmensidad de mensajes que deja la obra, nos quedamos con tres.
“Cada remolino rojo o fluorescente de algas en las aguas contaminadas, sobreexplotadas y cada vez más cálidas se debe en gran medida a la mano de la política y de las decisiones humanas”. Llevamos mucho tiempo obsesionados por acumular y tener más, y aunque eso conduce a la ruina usamos dos salvaguardas mentales para quedarnos tranquilos: confianza en la tecnología futura y que siempre estamos en el presente. Estamos en alerta pero no hacemos nada, “total lo que yo haga cuenta poco”.
“Existimos ahora en una fugaz........
