"No sé qué tendrán en la cabeza estos señores que nunca hablan o escriben para que se les entienda, pero yo insisto en que hay que hablar de amor"
Tengo el recuerdo de mi madre, fumando en el balcón y esperando a que sus hijos llegáramos enteros y a la hora acordada de la fiesta del pueblo donde veraneábamos. No sé si ella correría el riesgo de pensar en que lo de volver a casa enteros no era tan complicado como regresar con secretos y descubrimientos que nos modificarían la vida, y que por aquel entonces palpitaban en las sienes como el presagio de un terremoto. Un compañero hablaba del primer amor de su hija, preocupado por aquel imbécil al que su princesa miraba como si se tratara de un actor de cine y que con toda probabilidad no sería el padre de sus nietos. Le tranquilicé, ella no........
