Ahora todo empantanado, pero hay que prepararse
A La sucesión de acontecimientos extraordinarios y antidemocráticos que estamos viviendo en España, de la mano de Pedro Sánchez, es de tal calibre que hay un extendido sentimiento de si no sucederá algo premeditado y grave que llegue a alterar el proceso electoral. De la mano de Pedro Sánchez, y en los ámbitos del PSOE y aledaños, se ha construido en las últimas semanas el artefacto ideológico de que el Parlamento no representa la soberanía nacional, y que la soberanía está en la calle. A Sánchez solo le falta decir “la calle es mía”. En estas circunstancias, esto cada vez se parece más a la derrota de Trump en 2020. Así pues, deberemos mantener a toda costa nuestro pensamiento crítico. Y ser conscientes que estas elecciones generales van de Democracia, con mayúsculas. Habrá que elegir entre reconstrucción democrática del país o destrucción definitiva del sistema.
Pero me centraré en algo más prosaico como es el otro descalabro que afecta de lleno a Navarra y a los navarros. La convocatoria de elecciones deja al gobierno en funciones. En esas circunstancias, no podrían aprobar más que asuntos de trámite aunque, conociendo el percal, son capaces de todo. El caso es que, tras ocho años de vacío, Navarra vuelve a quedar con sus tres........
