Torrente en los juzgados
Torrente en los juzgados
El exministro Jose Luis Ábalos durante la audiencia preliminar en el Tribunal Supremo / Pool - Archivo
De Luis Buñuel a Santiago Segura, salvando las distancias que impone el genio Buñuel. El primero, realizando con maestría el diagnóstico de la España del franquismo, y el segundo, con menos sutileza creativa, de la España que ahora se contempla desde la Audiencia Nacional hasta el Tribunal Supremo. Son tantos los Torrente que estos días llenan de sordidez los banquillos judiciales, que podría decirse que Segura fue tímido a la hora de retratar la extrema vulgaridad de todos estos arquetipos.
Casualidad o causalidad, los dos bandos del bipartidismo abren la carpeta de sus miserias al mismo tiempo: por un lado, se sienta en el banquillo el otrora todopoderoso Jorge Fernández Díaz, aquel ministro que, mientras rezaba a Dios, tenía tiempo presuntamente de perseguir a Bárcenas, montar la Operación Cataluña y cargarse la sanidad catalana, siempre acompañado de su ángel guardián Marcelo. Y de la calle García Gutiérrez a Marqués de la Ensenada, será José Luis Ábalos, el también todopoderoso ministro socialista que paseaba a Pedro Sánchezen su Peugeot 407, y entre fiestas, señoritas de compañía y viajes, tenía tiempo de arreglarse también presuntamente algunas espléndidas comisiones con mascarillas. A ambos lados, los secundarios del torrentismo, desde el inefable Villarejo y su colección de esperpentos hasta los Koldo, Aldama y Jessicas de apodo «sobrinita».........
