La no moción del PP
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno / José Luis Roca
No es cierto que el PP quiera una moción de censura. A pesar de repetir la letanía que quiere hacer caer a Sánchez, y apelar una y otra vez a los aliados de la investidura para que ayuden a la caída, es una falsedad más del espectáculo de engaños en que se ha convertido la política española.
Es indiscutible que la gran manipulación la protagoniza Pedro Sánchez, que se erige como un mesías omnipotente, situado por encima de las miserias que lo rodean y liberado de cualquier brizna de responsabilidad. Desde esta atalaya inmaculada se presenta como un salvador de España, de su partido, de la izquierda e, incluso, del mundo mundial. Sus declaraciones ante las juventudes socialistas han sido un ejercicio monumental de cinismo. «Mientras la oposición falsaria continúa maniobrando, nosotros continuamos gobernando», ha asegurado sin despeinarse. ¿Gobernante el qué, cómo, con quién? No puede avanzar ningún proyecto, no tiene presupuestos ni mayoría garantizada, está en medio de un lodazal pestilente, su líder espiritual está en la diana penal, y ha perpetrado un grave daño a la posición internacional española. En estas circunstancias, no sirven atajos, ni paciencias bíblicas, ni el victimismo del perseguido, no sirve ninguna de las trampas que pueden surgir del sombrero mágico de la propaganda, porque en democracia solo hay una salida decente cuando todo está degradándose: terminar. Al........
