Donde le duele a España
Opinión | En aquel tiempo
Donde le duele a España
Uno recuerda aquellos abrazos entre los dos Reyes, que se llamaban primos y se besaban con fervor. Todo esto ha pasado
Donde le duele a España
La situación política española deja mucho que desear, pero parece que nos estamos acostumbrando a un bipartidismo agresivo, con algunos tintes ambiguos de nacionalismos regionales. El Parlamento es una cueva de grillos, perdida la esperanza de que nuestros representantes lleguen a algún tipo de acuerdo en beneficio de todos. Y sin embargo, aunque parezca mentira, es nuestra política exterior la nota discordante, sobre todo de cara a nuestros amigos y enemigos exteriores, que exigen, y con razón, mayor claridad y transparencia en nuestros movimientos. Es evidente que el ministro Albares no es un genio por razones varias, pero algo tendría que hacer nuestro renqueante Presidente para dejar de ser el farolillo rojo de una UE necesitada de transparencia. Pues bien, de nuevo en estas estamos, cuando por enésima vez, nuestro querido amigo marroquí nos toca las narices en esa zona tan delicada como son Ceuta y Melilla. Sobre todo, la primera. Y no tenemos soluciones maravillosas de cara al presente y no menos al futuro. Pensar lo contrario es una triste ingenuidad.
Marruecos es una de esas zonas calientes del planeta, como puerta inmediata Europea para penetrar en el continente africano. Sabedores del apoyo norteamericano en todos los órdenes por idénticas razones. Y la UE no quiere, en absoluto, malquistarse con un país al que necesita cercano ante posibles eventualidades. Pero........
