VIVIR CON PASIÓN CADA MOMENTO | Por: Antonio Pérez Esclarín
Por: Antonio Pérez Esclarín (pesclarin@gmail.com)
Si bien es cierto que la vida cotidiana no tiene muchas veces nada de excitante, pues está hecha de repetición y rutina, podemos meter pasión a todo lo que hacemos y convertir la rutina en una aventura fascinante. Porque somos seres cotidianos, debemos asumir con responsabilidad nuestros quehaceres diarios, pues en ellos podemos crecer como personas y podemos también echarnos a perder. En el hacer de cada día crece nuestra responsabilidad o aumenta nuestra desidia o abandono; cuidamos nuestra dignidad o nos perdemos en la mediocridad; nos inspira y alienta el amor o actuamos desde el resentimiento o la indiferencia; nos dejamos arrastrar por la superficialidad o enraizamos nuestra vida en lo esencial.
La grandeza de una vida no radica tanto en los actos sublimes o heroicos ni en las palabras solemnes que proclamamos, sino en la ilusión y entrega con que asumimos nuestras obligaciones y en el servicio sencillo y generoso que prodigamos cada día a los demás. La vida cotidiana no es, en consecuencia, algo que hay que soportar para luego vivir algo transcendente. Es en la normalidad de cada día donde se decide nuestra calidad humana. Ahí se fortalece la........
