Nomine vanitatis
Creado: 25.07.2026 | 06:00
Actualizado: 25.07.2026 | 06:00
La autoridad de la erudición no siempre es justa. De hecho, ahí donde hay una autoridad adquirida es muy probable que nazca la pulsión de un abuso. La mezquindad nos corre en la sangre. Hace falta ser santo, que no idiota, para renunciar a influir interesadamente en un tema sobre el que se nos reconoce autoridad. Por suerte, Dios nos libra de la fatal certeza de cometer una injusticia toda vez que a sus ojos ninguna opinión vale más que otra.
Poco se habla de los crímenes que «fundadamente» cometen las autoridades insignes. Las horas de estudio y dedicación parecen avalar su derecho a meter mano. Pero realmente, ¿qué tendrá que ver la erudición con la justicia, o más........
