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El funeral de Feve

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17.03.2026

Creado: 17.03.2026 | 06:00

Actualizado: 17.03.2026 | 06:00

Hace un tiempo tuvo a bien publicar este periódico un escrito, uno más, cuyo título era: Renfe, antigua Feve, en vía muerta.

¿Quién o quiénes fueron los causantes de que este ferrocarril entrara en la UCI y finalizara en defunción? Todos los sabemos. No doy nombres porque en la memoria de los leoneses están. Hoy, gozan de privilegios, de buenas pensiones. Hoy, están retirados y descansan en un cómodo sofá y quizás disfrutando de un cohiba, una copa de coña o un buen wiski Chivas. No se les ha vuelto a ver por las calles de este León moribundo. Deben vivir como ermitaños no sé si penando sus múltiples pecados. Feve ha sido y es uno de tantos atentados que se han cometido contra esta ciudad y contra esta provincia. Los políticos leoneses con fuerza y poder han sido unos traidores con León. El primero, Zapatero, el peor presidente que afloró en este país y dejó la economía en la ruina. A la zaga, Mariano Rajoy, ligado a León en su adolescencia. Sí, pudo mejorar la economía, pero con 186 escaños hubiera solucionado el problema de Feve y otros muchos de este país, entre otros, atar a los vascos y a los catalanes. Políticamente, fue un desastre y para León, un cobarde. De estos polvos quedan los lodos. La verdad es que el parto de Feve resultó una niña discapacitada, abandonada por sus progenitores que, al decidir tal engendro, debió ser fruto de un día de farra y borrachera porque, de no ser así, no se entiende como abandonaron a esta criatura, por nombre Feve y hoy, la apellidan, Renfe. Estos padres han sido unos traidores y solo merecen ser juzgados y la sentencia sería obligarles a restituir el desastre causado y ser responsable de la custodia y alimentación de esa criatura abandonada. En León, estamos acostumbrados a los desprecios, a las traiciones, a las mentiras, a las falsas promesas de políticos sin escrúpulos; aduladores, trileros de plaza que, llegadas las elecciones, cautivan a un pueblo vagabundo, idiota que, como un pajarito, está esperando a ver si le cae la paguita. Este León no tiene remedio. Somos una estirpe aborregada que nos dejamos manipular por engañiflas. Si los leoneses tuviéramos coraje, enjundia, fuéramos aguerridos saldríamos a la calle a gritar contra toda esta manada de bueyes a los que estamos engordando con nuestro voto. No es una vergüenza y tragedia que León, teniendo 584.594 habitantes en el año 1960, hoy, tenga 447.000. Anualmente, fallecen unas 6.000 personas. Se cifran en dos mil los nacimientos. Hagamos cuentas cuando León desaparecerá y será historia y nuestros escombros caerán sobre los de la Legio VII. Hoy, está gobernando en España, el PSOE. El ministro que puede hacer que Feve vuelva a la estación, es un pucelano, por nombre, Óscar Puente. Dicho personaje se está riendo y odia a León, inclusive, tomando el pelo al Alcalde de su partido. Sabemos está por la labor de solucionar el problema. ¿Tenemos solución? Se me ocurre una. Que los representantes del PSOE en León más el presidente de la Diputación en alianza con UPL, por cierto, cuando son gobierno se callan y cuando no, solo hacen que ladrar. Sí, los mencionados, un fin de semana, se acerquen a Valladolid e inviten al ministro de Transportes a una opípara cena y después de estar bien encubatado, en cualquier pub de Valladolid, al finalizar la juerga, le presenten un documento al citado ministro en el que diga: Me comprometo a solucionar el problema de Feve en León. Firme y con el documento acuda a la Moncloa. Se entreviste con el puto amo y le diga, me he comprometido a solucionar el problema de Feve en León para que los trenes vuelvan a la estación. Bien digo, el puto amo lo solucionará. El puto amo se pasará el documento por ese sitio y al tirar de la cadena el documento irá a la depuradora a mezclarse con las promesas y mentiras nauseabundas que nos tiene acostumbrado ese puto amo. Estamos en manos de traidores, de sátrapas. Después vendrán unos y otros a decir que León recibe no sé cuántos millones. Políticos de todos los signos, sí, digo todos, yo soy un ateo político, habéis arruinado León. Volveremos a votar. Cuando la papeleta caiga en la urna estamos apoyando a políticos mentirosos, paniaguados, inútiles que solo se van a preocupar de su vida. Solo vivirán ellos y ellas con su tarjeta de oro, su coche con chofer, sus secretarias, bien pagadas, para satisfacer instintos bragueteros. Los acompañen y les laven los calzoncillos, resultante de noches de juergas en Paradores o en cualquier país de ensueño donde tienen apilados los millones que diariamente roban a todos los ciudadanos. De verdad, cuando volvamos a depositar en la urna una papeleta estamos cooperando con los traidores porque, leoneses y leonesas debemos saber, de una p….vez, perdonen mi cólera, no puedo reprimir mis pensamientos, que ningún político va a solucionar ni Feve ni esta maltrecha provincia de León. Si la situación de Feve estuviera en el país vasco se hubiera solucionado a tiros y, en Cataluña, con la cartera. Sí, si el inquilino de la Moncloa necesitara los votos de León para ocupar el pedestal, la vía, en estado de defunción, al igual que resucitó Jesucristo, resucitaría y glorioso el tren volvería a su nido y los pájaros volverían a volar. He observado una esquela por la vitrina de un escaparate que dice: Feve, D.E.P. El ferrocarril de vía estrecha ha sido enterrado con lamentos y plañideras y los autores están sueltos y sin juicio. Solo nos queda, si tenemos fe, rezar para que resucite el muerto.


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