Confianza en León
Creado: 11.03.2026 | 06:00
Actualizado: 11.03.2026 | 06:00
Junta de Castilla y León
Una ciudad bimilenaria como León ha tenido épocas de todo tipo a lo largo de su historia. Buena prueba de ello son los numerosos edificios históricos que jalonan nuestras calles como testigos mudos de dos mil años de vida. León, ciudad romana; León, capital de reino medieval; León, urbe regia e imperial; León, Cuna del Parlamentarismo; León, nudo de comunicaciones del noroeste; León, capital de provincia minera; León, ciudad de la ciberseguridad y la biofarmacia… y tantos otros que podríamos añadir a lo largo de tanto tiempo.
Pero hoy no voy a escribir de eso. No voy a escribir del imponente pasado de nuestra tierra ni de su importancia en la creación de una nación, que luego se convertirá en universal, llamada España. Ni de su riqueza etnográfica, paisajística, cultural o monumental. Ni siquiera del inmenso orgullo que todos los leoneses sentimos por todo ello. Hoy prefiero hablar de futuro y oportunidades en nuestra tierra. Prefiero usar la ocasión que me ofrece el Diario de León para ayudar a desterrar ese cierto sentimiento victimista y pesimista que en demasiadas ocasiones nos pesa a los leoneses. Y no digo que a veces la historia no nos haya dado motivos para serlo, pero hoy en día hay razones para ver a nuestra ciudad, a nuestro León, como una tierra de oportunidades y desterrar de una vez por todas esas palabras tan oídas y dichas por leoneses de que “en León no hay nada”. Los leoneses que quieren –esto es lo más importante: querer- prosperar hoy en su tierra tienen mecanismos para hacerlo. Tenemos una alta calidad de vida basada en unos servicios públicos con altos estándares de calidad. Tenemos la mejor educación de España y una de las mejores de Europa. Y tenemos una sanidad y unos servicios sociales entre los mejor valorados de nuestro país. Estos son los cimientos en los que se sustenta la igualdad de oportunidades, que es a su vez la base del avance de una sociedad. Hablemos de formación. Durante los últimos tiempos, la Universidad de León ha recibido una serie de buenas noticias que la hace despegar como centro de referencia educativa de calidad. El grado de Medicina junto con el Centro de Supercomputación de la Junta de Castilla y León, con el segundo computador más potente de España, serán determinantes para el crecimiento cualitativo y cuantitativo de nuestra universidad. Y no me olvido de la formación profesional, tan necesaria, y de la que también está saliendo personal cualificado para afrontar los retos profesionales actuales. Y de ahí saltamos al ecosistema económico. León cuenta con importantes empresas en numerosos sectores. Muchos leoneses no conocen el potencial de algunas empresas que están en León, que son dirigidas por leoneses, con personal mayoritariamente leonés, y que realizan proyectos muy relevantes a nivel nacional e internacional. Y más que va a haber. Porque el Polígono de Villadangos del Páramo será tras su ampliación, ya en ejecución, uno de los centros industriales más importantes del noroeste. El Parque Tecnológico de León, que ha duplicado el número de empleados en la última década, alcanzando los 2.300 empleos, y que seguirá creciendo en oportunidades en cuanto finalice la ampliación que ya está en ejecución por la Junta y que doblará su actual superficie. Este sector industrial cada vez más fuerte tiene como complemento un sector primario en nuestra provincia que sigue siendo muy importante y avanza en su modernización y eficacia, ofreciendo productos de calidad tanto para el consumo como para su transformación industrial. León lleva mucho tiempo siendo una de las provincias con más marcas de calidad alimentaria de España. Esto también es algo que muchos leoneses no conocen. El turismo. Desde la llegada del AVE en 2015, León ha vivido una explosión turística. Eso ha generado algunos problemas, que son comunes a otras ciudades en esta misma situación y que no han sido atendidos adecuadamente por quien debería haberlo hecho, pero, aun así, el balance ha sido muy positivo para la ciudad. Y aún queda potencial, que debería ser enfocado más hacia el crecimiento cualitativo que cuantitativo. Y ya para acabar, el contexto. Tenemos seguridad jurídica. Incluso a pesar de los actos de algunos irresponsables políticos en los últimos años. Y tenemos infraestructuras. Incluso a pesar del parón en su desarrollo durante los últimos años. Seguimos reivindicando la autovía a Valladolid, la terminal de carga del aeropuerto, el corredor noroeste, y una larga lista de mejoras ya comprometidas, pero aun así tenemos potencial competitivo. En definitiva, hay razones para mirar al futuro con optimismo. Hay razones para que, si se quiere, se pueda. Porque lo fundamental siempre es querer. Lo fundamental es la voluntad de cada leonés. Lanzo este mensaje positivo de esperanza y confianza en nuestra tierra y en nuestra sociedad para que pronto cada vez más leoneses destierren los pensamientos negativos sobre su propia tierra y sepan ver las oportunidades que León ofrece. ¿Qué en León no hay nada? ¡En León hay mucho! Termino este artículo dando las gracias al Diario de León por su amable invitación a participar en esta serie de columnas de opinión por su 120 aniversario. Enhorabuena a todos los que han sido y son por este notable hito y, sobre todo y en línea con este artículo, mis mejores deseos para el futuro, con esperanza y confianza en que los próximos 120 serán incluso mejores.
