Mujeres que pensamos que no sólo somos un lazo rosa
Creado: 06.04.2026 | 07:44
Actualizado: 06.04.2026 | 07:44
Volver a León, ir a León. Algo siempre pasaba por mi cabeza, aunque mi vida transcurría en mi pueblo de La Vecilla.
El balón, el fútbol en mi infancia lo eran todo para mí. Soñaba con un balón y mis padres Jose y Carolina me lo regalaron ese balón. Con los años comprendí que me lo regalaban pues sabían que, lo que yo me propusiera lo iba a lograr y así fue.
Llegué a León para estudiar y ver si era verdad que en la ciudad se jugaba al fútbol, pero por lo menos en mi caso no era así.
Años más tarde y gracias a mi amigo Alfredo, probé en el Puente Castro y ahí empezó todo.
Equipo, entrenos y partidos en un principio en la Liga Asturiana. Fue entonces, por primera vez, esa hija que mis padres siempre supieron que llegaría lejos salió en el Diario de León. Mi padre siempre leía el periódico y un buen día vió el nombre de Celsa, su hija, llenando su corazón de un orgullo tremendo y confirmando cuan acertado había sido ese balón regalado en Reyes.
Muchas veces más salió mi nombre y yo siempre pensaba que si había mujeres leyendo los artículos, quizás ellas también se atreverían a probar el fútbol. Me han dicho muchas veces que he sido referente para muchas, cosa que me agrada infinitamente, pero siendo honesta simplemente quería jugar al fútbol y hacerlo lo mejor posible.
Disfruté muchísimo en la mesa redonda del Diario de León donde pude hablar y compartir experiencias. Algunas muy buenas y otras no tanto, como la poca visibilidad en el fútbol femenino. He de decir que parece ser que hoy en día las cosas han mejorado bastante, gracias al éxito de los mundiales. Dicho esto, aún queda camino por recorrer. Siempre he querido trabajar con la base del fútbol femenino. Luchar por esas niñas que no saben jugar, pero les gusta. Hacerlas valorar el respeto y compromiso necesario para formar parte de un equipo. Animarlas y apoyarlas cuando algunos mofan de un equipo femenino. Siempre, por su puesto, inculcando la necesidad de estudiar además de practicar el deporte con el que siempre han soñado. ¡Que nadie les diga que no!
Cuando la escritora de mi biografía Beatriz Abad, vino a mi casa para empezar con fotos, recortes, premios y demás, al entrar en mi habitación declaro «esto es un museo». La verdad es que además de mi camiseta de la selección y la de León FF mi habitación esta llena de recortes de periódicos. La gran mayoría del Diario de León. Por ello estaré eternamente agradecida por el trato ejemplar que siempre he recibido.
Hoy mi lucha es otra, a lado de muchas mujeres que pensamos que no sólo somos un lazo rosa.
Gracias al Diario de León por todos esos reportajes de Celsa y su equipo en lo que fue una lucha en paz de una mujer en la vida y el deporte.
