Chaleco, triángulos y baliza
Bien es sabido que la teoría y la práctica a veces conviven en partes del cerebro paralelas que jamás llegan a encontrarse. El día que mi coche me dejó tirada en la circunvalación de Ibiza, en pleno acceso a la rotonda de sa Blanca Dona, olvidé de golpe casi todas las pautas de precaución que había que seguir en una situación así. Lo primero que me vino a la cabeza fue encender las luces de emergencia. Lo segundo era colocar los triángulos. Pero, ¿dónde están? Ah, sí, en el maletero, en el hueco de la rueda de........
