Dónde están las llaves
Unas llaves cumplen con un destino que seguramente no es abrir o cerrar puertas. Acaso las puertas sean la amable tapadera que emplean para engañar a nuestros sentidos sobre su vocación, como cuando un espía se hace pasar por empleado de una agencia de viajes, a semejanza de los protagonistas de ‘The Americans’. Toda llave, o juego de llaves, está llamada a perderse. Ahí está su compromiso consigo misma. Nace, digamos, para establecer contigo un vínculo inevitable, parecido al de los familiares entre sí, y con el tiempo desaparecer y darte un susto de muerte, y si hay suerte, más adelante reaparecer. Pocos miedos como el perder las llaves de casa o del coche. Yo solo temo más a caerme por unas escaleras. Después de eso lo siguiente que más angustia........
