A la sombra de Tanit
Si oigo el nombre de Antoni Marí, escucho detrás el Winterreise de Schubert y con esto debería estar todo dicho. Entonces, ¿dónde quedaría Ibiza, tan presente como tapiz en Han vingut quatre amics o Els quatre cantons? De entrada, hay que decir que la isla dio a la poesía catalana de la segunda mitad del siglo XX tres nombres clave: uno fue el músico Pau Riba que por su abuelo Carles Riba no tuvo que moverse de casa para sentir el misterio poético y dárselo a sus canciones, aunque Electroccid Àccid Alquimístic Xoc, su mejor álbum, nunca hubiera existido como tal sin los largos días ibicencos del joven Riba. Sin el sol, las savinas, el pescado seco, las pitas, el mar y una casa norteafricana sin luz ni agua corriente.
El segundo nombre es Francesc Parcerisas, para mí el mejor poeta catalán contemporáneo. Han leído bien. Sin Parcerisas –que también vivió en Ibiza, donde nace su Latitud dels cavalls– habríamos sido mucho menos de lo que somos y no sólo poéticamente: él ha sabido interpretar mejor que nadie la sentimentalidad de nuestra época. Y paro porque es Antoni Marí, el único........
