Llega el verano, suben las habitaciones en Ibiza
Ya he recibido las primeras llamadas de conocidos que viven en la Península y que buscan desesperadamente un techo bajo el que pasar la temporada. Algo lo más parecido posible a un hogar en el que refugiarse tras las maratonianas jornadas de trabajo que exige el verano. También me comentan casos, esta vez gente que ya reside en la isla, de súbitos aumentos de la mensualidad de cutre habitaciones. Summer is coming, que diría el avaro mientras se frota las manos.
En estos casos, la mayor parte de los desgraciados listillos que se aprovechan de los inquilinos realquilan. Esto es, ya viven de alquiler, a un precio módico (o no) y aprovechan hasta el último rincón para meter a un pobre desesperado que teme verse en la calle. Recomiendo encarecidamente a quien conozca a alguien tan despreciable que acceda a su DNI y lo denuncie en la Agencia Tributaria. Verán qué risas nos pegamos todos.
Hay casos de trabajadores que pagaban hasta ahora 800 euros por una habitación y que les piden de repente 1.200. Así, por la cara, sin contrato y pagando en negro. El listillo de turno tiene en esta situación (hablo de una, pero me comentan muchas más) a al menos tres personas, por lo que echen cuentas. Los rentistas ya no son lo que eran. No han tenido que heredar ni que trabajar durante veinte años para comprarse una segunda vivienda de la que vivir, algo por otra parte loable y que hay que respetar.
Que a estas islas las exprimen cada verano cientos de listillos es algo ya tradicional, como la Semana Santa. Pero las consecuencias de esta avaricia desbordada ejercida durante años, décadas, las estamos sufriendo desde hace ya un tiempo y amenazan con llevarnos a la ruina.
En las últimas ferias de trabajo que han organizado diferentes ayuntamientos había bastantes más ofertas que buscadores de empleo. Incluso a las pruebas para el permiso de taxista acudieron menos candidatos que las plazas que se ofertaban. Un síntoma, otro más, que debería preocuparnos. La gente ya no quiere venir a hacer la temporada. A ver quién mantiene en marcha la industria...
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