El campo no puede esperar
Por: Fernando Zambrano Ortiz
El Perú rural no necesita otra promesa refundacional. Necesita agua, caminos, seguridad, crédito, títulos, escuelas que funcionen, conectividad y mercados. Esa es la diferencia central entre una propuesta que habla desde la ideología y otra que intenta responder a la urgencia diaria de la familia rural.
Juntos por el Perú parte de un diagnóstico conocido: pobreza rural, centralismo, desigualdad, informalidad y abandono estatal. El problema no está en reconocer la herida, sino en la receta. Su plan convierte la crisis del campo en argumento para una transformación total del país: nuevo pacto social, nueva Constitución y cambio de modelo económico. Puede sonar atractivo en un discurso político, pero para el agricultor que espera agua para la próxima campaña, suena lejano, pesado y lento.
Esa es la debilidad de fondo: Juntos por el Perú pretende resolver la ruralidad refundando el país. Pero el campo no vive de grandes categorías. Vive de si el canal se limpia, si el reservorio funciona,........
