Bestia
H oy me detengo ante ti, asesino infame, para mirar a la bestia que habitas y te habita. Resulta que tienes el mismo rostro afilado y cruel del inquisidor que me quemó en la hoguera, que torturó mi pobrecito cuerpo buscando una confesión que te inventaste. Tal vez no lo recuerdes, pero encadenaste mis sueños a una alianza en la que el único trueque posible era mi vida o mi silencio. Porque resulta que siempre has sido tú, sometido a la repetición del tiempo, el brujo que conspira y acusa; el cobarde que señala en silencio y........
