Juan: tu recuerdo siempre será largo
Juan era más que un amigo. Era como un hermano no de nacimiento sino de afectos y cariño en tantos años de nuestra vida en común. Incluso hasta lazos familiares pues un tío político mío, mi tío Angelito, era hermano de tu madre y ella lo iba a visitar a la cárcel de La Orotava en tiempos de la Guerra Civil y del franquismo puro y duro pues era el tesorero del Casino. Y también familia con tu sobrino Jose esposo de mi sobrina Alejandra… Y nuestra gran amistad con tu hermano Berto, en una familia de grandes estudiantes, que hizo la carrera en Las Palmas en el piso donde convivíamos tres maestros que habíamos sido trasladados a Gran Canaria en el año 1968. Y siguió nuestra amistad con Berto en viajes por la Península y el extranjero.
Siempre juntos en tantas cosas que sería lista larga. Y Juan siempre mesurado y tranquilo, aconsejando y poniendo su nota de serenidad y buen hacer y mejor sentir. Porque Juan era mucho Juan: maestro, psicólogo, orientador escolar, presidente del Casino, hombre de la cultura, del teatro, de la poesía, de los libros… y de esta Guancha que tanto quisimos.
Cuando se publicó La Banda en la vida en 2014 escribimos: “También a mi lado la sombra amiga de Juan José Rodríguez González como coordinador de la edición. Ha hecho un trabajo brillante y eficaz, lleno de matices, repleto de paisajes humanos. Los que le conocen saben de su valía intelectual y de su decidido apoyo a La Guancha, sin primeras filas, invisible, con la humildad de los grandes hombres como bandera. Convocó reuniones, hizo actas, llamó a unos y a otros, revisó cada palabra, puso el sí o el no a cada propuesta interesante o cada idea inestable. Fue guía, ejecutor, abogado del diablo (o como se llame), gestor largo en sus objetivas apreciaciones y corto, parco en los elogios. Y como un académico: limpió, fijó y dio esplendor.
Así fue siempre Juan: humilde y callado, sin una palabra más alta que la otra, todo un faro de luz e inteligencia puesta al servicio de los demás y que transmitía paz donde estuviera. Era un sembrador de generosidad y siempre, siempre te daba la opinión certera, el apoyo necesario y la mejor compañía. Con esa paz que vivía se marchó dando ejemplo hasta el final. Y decía: “Sé que mi ciclo terminó y tengo una paz inmensa”. Este era Juan.
Fue maestro en........
