Recado de escribir
César González-Ruano, cuando escribía en el Café Gijón o en el Teide, Teide café, no volcán, pedía siempre recado de escribir. Y entonces aparecía un botones con un escritorio portátil sobre una bandeja de madera: folios, tinta y plumín. Y el mismo botones llevaba, en mano, una vez llenos los putos folios, los artículos a los periódicos, entre ellos el ABC, también Arriba y El Alcázar, supongo. Exactamente así era la........
