No estoy en forma
Debo reconocer que no estoy en forma. Puede que sea la primavera, que me deprime bastante, pero últimamente llevo semanas sin chispa. Puede también que el motivo esté en que el Real Madrid no ande en su mejor momento. Puede que sea ese lumbago que me tiene frito y que me impide alternar con los amigos. Las desgracias nunca vienen solas. Como tareas agradables, la lectura de un libro de Luis Feria, extraído de su antología, editado por Hiperión (con la colaboración del Gobierno de Canarias) y que se acaba de presentar en Madrid, con éxito. Una antología de poemas sobre flores, plantas y animales. Muy interesante. También me llama un amigo para protestar porque en el Club de Golf, si tú te quieres llevar el potaje a casa, te cobran el envase. Mi amigo estaba indignado: “Una sociedad señera no te puede cobrar un euro y medio por el plástico del potaje”, me dice. Sociedad señera, ¿qué será eso? ¿Meter la bolita en el hoyo 18? El frío que nos azota me impide salir a la calle y pasar por la Punta del Viento equivale a pulmonía, como no te protejas. Me he comido, eso sí, un arroz con bogavante en el Gran Hotel Taoro, con unos amigos austriacos, que estaba exquisito. La cocina del hotel empieza a ser muy interesante. Por cierto, el parque de la Montaña Miseria está cada vez más limpio y se ve que les han dedicado trabajo a los jardines, por fuera del establecimiento, Paseo de la Sortija incluido. Ya era hora. Pero no estoy en forma y mi vida es mucho menos interesante, debo cambiar el chip. El domingo me viene a visitar Félix Lam, el gran fotógrafo y amigo, incombustible. Ha captado con su cámara a personajes tan distintos como la gran Celia, Marlon Brando, Julio Iglesias y miles más. ¡Y sigue trabajando! Estará tres días en su querida Tenerife.
