UN PAÍS A LA DERIVA, columna de Francisco Cohello Puente
No es una exageración decir a estas alturas de marzo que no se sabe quién gobierna el país. La juramentación, ayer, de un nuevo gabinete es la más clara demostración de que se ha caído en la anomia y el marasmo reina entre quienes deberían ostentar el poder del Estado, regentarlo y hacerlo prevalecer.
El punto crucial con la salida Denisse Miralles se produjo poco tiempo después de que se conociese el oficio que envió el secretario general........
