La gran marca “México”
Cargó contra los de costumbre, pero su mensaje no fue lo duro que prefiguraban sus invitaciones a esta “celebración histórica”.
Garantizó, cuando más, que no vencerán a la Presidenta con bots, robots, consultores, comentócratas, etcétera.
Aseguró, porque sí, que los jóvenes están con la 4T.
Imploró por enésima vez a los “compañeros” a que se apliquen en la austeridad y una vida sin privilegios, etcétera.
Sacralizó a su movimiento que acabó con 36 años “que dañaron profundamente a nuestra patria y nuestro pueblo” y trajeron pobreza, desigualdad, pérdida de soberanía, violencia, corrupción, etcétera.
Repeticiones sin mínima autocrítica, todo lo hacen bien.
Tejió a cambio una retahíla de proezas del binomio político y administrativo López Obrador-Sheinbaum, con las estadísticas sometidas a los imperativos de la ocasión.
En la recta final se obsequió un autoelogio sin maquillaje por la forma en que ha domado........
