La trampa de la abstención
DIce el refrán que es imposible cocinar una tortilla sin romper huevos y, viendo lo que veo, creo que hay más de uno que se está convirtiendo en un verdadero profesional de la tortillería. Ocurre, en la política, que algunos partidos políticos han decidido, premeditadamente, no romper ninguno, no enfadar a nadie y pasar de puntillas por la vida, no vaya a ser que alguien se cabree y deje de votarles.
Son profesionales del toreo que muestran el capote para, con una chicuelina magistral, evitar los cuernos de cualquier problema que se arrime en exceso. Maestros en escaparse y por ello, muy frecuentemente, recurren a la abstención para refugiarse en terreno de nadie, no pisar charco alguno y, de enfadar, si se enfada, hacerlo muy levemente, para que ninguno de los afectados se rebote, se rebele y se niegue a votarles la próxima vez.
La abstención, según yo la interpreto, les vale para esconderse en el burladero con el fin de pasar desapercibidos y lo más dignos posible, sin pretender cabrear a nadie, pero en mi opinión, defraudando a casi todos, pero muy especialmente, a los seguidores tradicionales.
Estas últimas semanas, los cargos públicos de EH Bildu se han refugiado en la abstención en lo que respecta a la sokamuturra y a todos aquellos festejos taurinos, sin muerte del animal, que tanta tradición tienen en nuestros municipios y que, tras unos años de declive, van recuperando protagonismo en el cartel festivo de municipios y barrios, especialmente rurales, llamativamente de la mano de cientos de jóvenes atraídos por estos festejos taurinos.
En Eibar, tras vehicular una moción de asociaciones animalistas para que fuese debatida en un pleno extraordinario, quizá por vértigo electoral a un año vista de las elecciones municipales, y buscando no cabrear excesivamente a los numerosos........
