La lección de Mari Carmen
Setenta años caben en una vida entera, pero no en la hoja de cálculo de un fondo buitre. Mari Carmen tiene 87 años y los recibos del alquiler escrupulosamente pagados durante siete décadas, testimonio de arraigo a unas paredes que hoy le arrebatan sin miramientos. Subir la renta hasta hacerla inasumible no es una simple dinámica de mercado: es crueldad........
