Trump, siempre racista
Sí, es lógico que alguien vea con simpatía que con la llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos, se pudiera ofrecer un programa más consecuente que la política guerrerista preconizada por la anterior administración, provocadora de la operación militar de Rusia en Ucrania.
Pero lo malo, malo es, y siempre sale por mucho que se disfrace, aunque en el caso de Trump no tiene que cubrirse tanto, abogando por una limpieza étnica en la Franja de Gaza, presionando de un lado y otro para evitar que los palestinos tengan su Estado, prosiguiendo la política estadounidense de siempre de desconocer todas las resoluciones de Naciones Unidas al respecto y mantener el avituallamiento bélico, incluido el nuclear, a su principal punta de lanza en el Medio Oriente.
Racismo conlleva también la política de expulsión a los inmigrantes, y más si no son güeros, tienen la piel menos blanca, cobriza, mulata o negra.
Por supuesto que no llevará ayuda alguna al pueblo haitiano ni colaborará honestamente para que salga del círculo letal en que se encuentra, pero sí tiende la mano a los blancos sudafricanos, ofreciéndole puestos y otras comodidades si viajan a territorio norteamericano.
PIFIA CON SUDÁFRICA
Habla de presuntos abusos de la mayoría negra contra la minoría blanca de Sudáfrica, pero ésta rechazó el plan de Trump de ofrecerles estatus de refugiado y reasentamiento en Estados Unidos, diciendo: “Gracias, pero no”.
El plan fue detallado en una orden ejecutiva que Trump firmó el viernes, que detuvo toda ayuda y asistencia financiera a Sudáfrica como castigo por lo que la administración dijo que eran “violaciones de derechos” de sus ciudadanos blancos.
La administración norteamericana acusó al gobierno sudafricano de permitir ataques violentos contra agricultores afrikáneres blancos e introducir una ley de expropiación de tierras que le permite “apropiarse de la propiedad agrícola de la minoría étnica afrikáner sin........
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