Silvano, el obispo que escuchaba a los Beatles y terminó sirviendo a los más humildes
LA HABANA.- Atenidos a falsos estereotipos acerca de los sacerdotes, y más aún si se trata de un obispo, algunos pudieran suponer que monseñor Silvano Pedroso Montalvo, fallecido el pasado 13 de junio a los 73 años, era una persona solemne, sermoneadora y regañona.
Estarían completamente equivocados. Monseñor Silvano era, además de una excelente persona —de las mejores que he conocido—, un hombre sencillo, accesible, comprensivo y jovial, que irradiaba un inmenso calor humano. Puedo dar fe de ello porque fui su amigo durante más de 45 años.
Nos conocimos allá por 1981 en la casa de un amigo común, Agustín Gordillo, que era vecino suyo en Alta Habana y con quien había estudiado en la secundaria básica y el preuniversitario. Coincidimos muchas veces allí y terminamos trabando amistad. A los tres nos unían la afición por el cine, los libros y, sobre todo, el rock.
Hasta unos años antes, Silvano, que por entonces llevaba el cabello al estilo afro, había cantado en un........
