Más que una guerra regional
Dependiendo de su duración, la guerra contra Irán creará problemas en el suministro de gas, productos derivados del petróleo y crudo, por este orden, y podría provocar una crisis de abastecimiento en Europa. Ahora sí, el astuto Putin amaga (declaración del jueves) con “dejar de suministrar gas a la UE”. Pero la verdadera internacionalización se desprende del hecho de que China, Rusia e Irán están unidos como eslabones de la percibida amenaza al hegemonismo occidental del mundo.
La amenaza es China. El tamaño y vigor de la economía china ha creado un polo gravitatorio mundial sin comparación con lo que suponía la URSS para el mundo en la Guerra Fría. Pero Rusia e Irán son dos piezas fundamentales de la emergencia china, puntales de los Brics, de la Organización de Seguridad y Cooperación de Shanghai, etc.
China. Si es verdad que la operación es un desastre que se va a derrumbar sobre Trump, lo mejor para China es no hacer nada: dejar que el adversario se hunda por sí solo. Vencer sin hacer nada.
En el país de la muralla, la movilización militar ofensiva no es nunca opción. El operativo militar chino está diseñado para impedir el cerco americano y vencerlo en su entorno geográfico inmediato, el “Pivot to Asia”. No está diseñado para proyectar poder militar global en guerras en la otra parte del mundo. Está diseñado para vencer a Estados Unidos en el entorno chino.
Al mismo tiempo, el “no hacer nada” no impide cierta ayuda, transferir equipos........
